
Estudios científicos declaran que más de 6000 pensamientos habitan el día de una persona.
Qué dice la ciencia sobre tus pensamientos
Psicólogos de la Universidad de Queens, en Canadá llevaron adelante un estudio en el que determinaron que unos 6000 pensamientos ocupan el día de una persona promedio. La aseveración más difícil de esta investigación es que concluye que la mayoría de ellos son negativos. Además, hasta un 80% de ellos refieren a cosas que nunca van a suceder.
Los pensamientos consciente o inconscientemente guían nuestro accionar y son la matriz en la que se gestan nuestras emociones.
¿Cómo hacer para utilizar la fuerza del pensamiento en nuestro favor? Un paso crucial es ejercitar la conexión con el aquí y ahora, uno de los pilares de la terapia Gestalt. Así podemos tomar conciencia de las ideas que circulan por nuestra mente e ir desenredando la madeja.
Necesitamos darnos cuenta si la mente se dirige en exceso hacia el futuro y hacia situaciones imaginarias que fácilmente pueden conducir a sentimientos de miedo y ansiedad.
De la misma forma, cuando la mente acude al pasado con frecuencia, desconecta de la fuerza vital del momento presente y genera sentimientos de tristeza.
Sugerencias para aquietar la mente
A pesar de que, en medio de un estado emocional negativo, resulta difícil salir del laberinto, quien desee puede intentarlo y aquí van algunas sugerencias:
- Mindfulness. Ejercicios sencillos que de forma práctica te conectan con la vitalidad del momento presente.
- Respiración conciente. Una práctica simple y poderosa para calmar la mente y aumentar la conexión con el aquí y ahora. Además la correcta oxigenación proporciona un sentimiento de bienestar casi instantáneo.
- Yoga. Práctica centrada en la respiración y posturas corporales que reducen la tensión, alivian la mente y provocan un estado de relajación general estimulando la energía y flexibilidad corporal.
- Alimentación sana y de alta calidad en vitaminas y minerales, reduciendo consumo de cafeína y alimentos excitantes del sistema nervioso.
Si sentís que le das demasiadas vueltas a la cabeza y querés aprender a estar más presente, hablemos.